Tips de belleza para amantes de la música moderna.

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Publicado originalmente el 13 de septiembre de 2013.

“Music that is created for the sheer LOVE of it.
Music that celebrates the melody and the harmony, the magnificent and the eccentric.
The Beautiful Music is dedicated to distributing Music taht soars above the
musical landscape in the Jet Stream of POP.”
-Wally Salem.

Corren tiempos raros. Parece que la red ha vuelto todo más democrático, pero es una ilusión. Una fea. Frustrante. El portal a la dimensión del autodidactismo y el acceso a nuevos y emocionantes mundos se abrió o está abierto y pocos se dieron o se han dado cuenta. Entre ellos, algunos se aprovecharon para hacer millones y conformar sus imperios en el valle del silicón. Otros decidieron aprender y acumular, aprovechar para crearse un universo tal vez intangible, pero bonito; aprovechar una biblioteca de Alejandría que además podía crear conexiones con otros mundos físicos en otros lugares del mundo. Redes de redes, multiuniversos y ya estoy divagando, Holden Caulfield. Al grano: la Internet es la gran promesa que no se ha cumplido.

Con todo, aún hay parajes luminosos y locos que han ido y venido dejando en el camino miguitas a lo Hansel y Gretel para no perderse ellos y para que otros podamos llegar. Uno de ellos ni siquiera tiene que ver con la informática. Es un tipo raro que vio en la red un medio perfecto para la música: encontrar más, hacer más, distribuirla, hacer contactos, aprovechar la vía libre de la red para crear. Por si fuese poco, el sujeto tiene un nombre genial: Wally Salem.

Wally inició una labor de amor en 2002 y no piensa abandonarla. Su plan maestro se llama The Beautiful Music y es un sello discográfico afincado en Ontario, Ottawa, pero con sentimiento internacionalista que se ha dedicado desde entonces a descubrir y distribuir música de esa que no sale en la radio ni en la tele y que, sin embargo, conecta con muchas personas y genera devociones insospechadas. Y hablo de música sencilla, joven, de ese viejo pop que habla de las cosas de diario, de arte, de otros discos; el pop que epitomizan los Television Personalities y que sigue hablando fuerte y claro para los que buscan necios y tarados la Fuente de la Eterna Juventud que, tal vez, sea la música genial y sin compromisos. Fiel a esta gran idea funciona Wally con su pequeño sello, pero su sello al fin. Lo hizo desde casa, con fondos prestados, haciendo los contactos más improbables y manteniendo su proyecto en un nivel personalísimo, sacando en pequeños tirajes la música que a él le gusta y teniendo éxito: ha logrado interesar en The Beautiful Music a la gente a la que podría y debería interesarle The Beautiful Music. Él es un anorak, una anomalía andante, un outsider. Y saca música para anoraks, anomalías andantes, outsiders. Y así nadie de nosotros se siente solo. Nunca.

La gran idea es la misma que la de Alan McGee con Creation o Poptones, la de Dan Treacy con Whaam o Dreamworld, la de Tony Wilson y Factory, la de sellos como Sarah, Sunkansen, Rev-Ola, What A Wonderful Way To Turn Seventeen, Postcard, Tangerine, Spin Art, Detour, Wagging Dog: gran música para un gran mundo.

El primer gran proyecto de The Beautiful Music fue grabar una serie de diez discos tributo a Dan Treacy, Edward Ball y sus Television Personalities, la gran obsesión de Wally. De los diez, ya hay tres discos circulando y se cocina ya un cuarto. El énfasis de la primera triada está en los TVP’s y, por lo que sabemos, el del cuarto será en The Times, el grupo de Ball. Acoplar estos álbumes no ha sido cosa fácil, considerando el afán incluyente y el entusiasmo. Hay grupos de todo el mundo y qué grupos. El primer volumen salió en 2005 y se llama If I Could Write Poetry como la canción más bonita de la historia. Quisiera no hacer la lista interminable, pero hay versiones a los TVP’s de Nikki Sudden (¡!), Bartlebees, No Men, Biff Bang Pow, Miniskirt (¡!), The Baskervilles, Lovejoy, The Paisley Shirts y The Mandervilles. La segunda entrega sucedió dos años después y se llama I Would Write A Thousand Words y tiene a The Shambles (¡!), BMX Bandits (¡!), Swell Maps (¡!), Phil Wilson, Summer Factory, The Airwaves y The Surfyn Eyes, entre otra genial troupe de lunáticos con guitarras. Hay aún más en el tercer asalto, All Those Times We Spent Together (2010), con The Model Spy, The Years, The Painted Word, The Hi-Life Companion, Cineplexx, The Meek, Superczar y un montón de grupos con nombres raros, impronunciables y que deben formar parte de la colección ya. Es decir, este es un universo en el que yo quiero vivir.

La segunda misión mayor era lanzar nuevos discos a poblar el universo de los anoraks. Y también se ha cumplido con creces. El roster de The Beautiful Music es una muestra de buen gusto y ansia pop. Armstrong es un grupo galés elegante y modernista, exento de cinismos y poses posmo. Jeremy Gluck es, sí, ese Jeremy Gluck, el cantante de Barracudas, uno de los grupos pop más impresionantes de la historia, he dicho. The Higher Elevations son un grupo que creció en las callejuelas de Albuquerque escuchando a The Damned, Go-Betweens y The Only Ones, es decir, los discos adecuados para hacer un ruido estremecedor y bailón. Nick Danger & the DCR (antes Social Icons) son puro peligro: el DCR significa Danger City Rebels y a eso suenan. Dot Dash hacen honor a su nombre sacado de una dadaísta canción de Wire y hacen un powerpop de tradición y de vanguardia, valga la paradoja; tienen nuevo disco y está haciendo ruido en todo el mundo. Roy Moller es oriundo de Edimburgo pero hace americana como absolutamente nadie de este lado del mundo. Skytone es un grupo de Ottawa que hace un folk que refresca al folk universitario y barbifalso que domina las listas hoy. The Yellow Melodies es un grupo español que navega entre el indie pop feliz y el punk rijoso 77…

Es decir, carajo, The Beautiful Music lo tiene.

Si todo esto no es suficiente, The Beautiful Music ha lanzado también acoplados con lo mejor de sus grupos y canciones exclusivas que no aparecen en ninguno de sus lanzamientos. Desde las portadas y los títulos sabemos que nos enfrentamos a algo especial. 15 Beauty Tips for Modern Music Lovers se lanzó en 2012 y A Brilliant Escape: the Happening Sounds of Beauty es el más reciente y pueden conseguirse a cambio de cacahuates en el sitio oficial de The Beautiful Music.

En la era del cinismo, las labores de amor son necesarias. Wally Salem está en ello.

Man… or Astroman? en León.
Cuando lo supe no lo creí pero más me valía. Man… or Astroman? estuvo en León, gratis, un sábado lluvioso por la noche que fue memorable. Para muchos, ay, pasó desapercibido. Un servidor tuvo la suerte de estar allí haciendo el tonto y el pogo con un grupo cuya visita realmente ha hecho de la ciudad otro lugar. Fueron pocas personas, pero como decía Tony Wilson, a la Última Cena fueron trece y aun así fue histórica. El Chico Bestia y Sombrerito estuvieron allí para ser parte de ello y todos felices. Nos quejamos de que no pasa gran cosa por acá y el sábado pasó justo enfrente de la fuente de los leones. Lo bueno es que los gigantes dejan huella. Habrá quien la encuentre.

C/S.

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