The Corleone Soul System para una vida mejor.

Publicado originalmente el 11 de mayo de 2012.

Vivir por y para una obsesión es vivir, carajo. Y entre tantos aspirantes a rockstar y farsantes dañinos que usan la música como un perro usa un hidrante, me parece fascinante que haya personajes que todavía creen en su guitarra como arma de batalla y en su voz como en un libro que todos deberían leer. Estos tipos están desperdigados por el mundo y a veces es durísimo dar con ellos. Por eso cuando se encuentran hay que mantenerlos en el rango de vista. No sea que se pierdan.

Jorge Corleone es uno de ellos: compañero de batallas a pesar de que jamás lo he visto cara a cara. Así es el mundo hoy y, por fortuna, la Internet puede ser benévola en su democracia rampante y arbitraria. Corleone es chileno, pero vive en Barcelona. Exiliado político y artístico que busca más tener cada vez más preguntas; las respuestas, sabe, llegarán. Es un mod de la vieja escuela, purista y obsesivo, que ya habla el catalán como un nativo, con buenos puños y pies, los primeros para defender sus ideas si es necesario, los segundos para bailar soul. Don Corleone y su Soul System.

No recuerdo cómo lo conocí, pero seguro fue por su grupo. Más o menos en 2004 me topé en la red con una maravilla llamada Nuestra tienda favorita. No sólo era una perfecta alusión a The Style Council, sino una perfecta canción pop que lo mismo funcionaba como un rock and roll para mover los pies que para cantar en una noche fuera con los garrulos de tus amigos. Hacía un ruido tan bueno que creí que era un grupo completo, pero no. Corleone (a secas, así se llamaba el proyecto entonces) era una banda de un solo hombre, sonidos al servicio de una sola obsesión. Nina Martini se llamaba otra perfecta canción pegadiza de la que me enamoré.

Hacer contacto con Jorge Corleone, justo cuando su proyecto se convertía en el Corleone Soul System (toda una declaración de intenciones) era inevitable. Entonces él vivía en Vigo, pero se mudó a Barcelona, el lugar a donde originalmente había llegado cuando emigró al viejo mundo. Ahí se rehizo, como los grandes, y comenzó su etapa más fructífera: autoeditó varios EPs, grabó aquí y allá, se codeó con los mejores (los recién reformados Brighton 64, Alfredo Calonge de los Negativos, los de la Secta del Canario) y todo mientras trabajaba en una pizzería en la que todo el día sonaban Otis, Jackie Wilson y Sam Cooke.

De este etapa hay grandes himnos que hay que rastrear en la red: George Best es una maldita maravilla y el mejor homenaje que he escuchado al que, dicen, fue el mejor jugador de futbol de todos los tiempos (al menos hasta nuestro querido Leo, la gente solía decir Pelé good, Maradona better, George Best); Beautiful es un powerpop que no desentonaría en un disco de los Plimsouls, guitarras en su máxima expresión; My Lovely Jayne es un clásico y podría ser un hit (y debería serlo) pero a Jorge Corleone no le interesa. Más tarde escribiría The Flow, un mantra personal; Three Chords, una reflexión sobre su música y La Música (“three chords, play loud, have fun”); I Got SOUL, que es el grito más modernista posible (¡somos tan siglo XX, chica!); Piruleta Pop es un viaje lisérgico y colorido; Placeres culpables es un homenaje en música y letra al britpop que tanto ama/odia. En este tiempo regrabó Nuestra tienda favorita y puedo jactarme de haber colaborado con él en la música de Regresa de Polonia, una bonita canción de amor a lo Small Faces.

Jorge Corleone (quien en realidad se apellida Saravia Droguett’) es un sujeto en constante movimiento y es difícil seguirle la pista. Sus obsesiones le guían y no es de extrañar que su canción emblema de toda la vida sea de Paul Weller: The Changingman. El hombre cambiante. El tipo se lo pasa discutiendo sobre el eterno tema de avanzar, aprender, qué es lo modernista y cómo ser modernista. Pero casi nunca teoriza, mejor lo vive. Y sigue los pasos de sus héroes para crear su propia iconografía: Solomon Burke, el Casino de Wigan, Tiles, la negritud, George Best, Maxine Brown, The Jam, Los Flechazos, Woody Guthrie (en su guitarra también llegó a aparecer la leyenda Esta máquina mata fascistas), La Calle, revival o no revival, los Bravos, la anglofilia, el insoportable clima político y cómo La Vida Total le había salvado la vida, así con mayúscula y minúscula para distinguir.

El Corleone Soul System no ha tocado, aún, en grandes festivales corporativos. Ni los necesita. Lo suyo eran recitales íntimos, en bares y clubes, en terrazas y calles, donde la gente sudaba con él y podía cantar con él. Giró por algunos locales de su región con las Cecilias, un grupo lo-fi con el que compartía filosofía y lust for life; fue par de Dino Ratso, ese Bob Dylan catalán pero más sardónico y corrosivo. Y un día, se retiró a meditar. O algo así.

No hubo noticias del Corleone Soul System por un rato. Y yo seguía sorprendiéndome cada vez cómo un proyecto musical con tan pocas canciones grabadas (pero con tanto qué decir en cada una) podía ser tan elocuente. Deja de pensar que el grupito indie que te gusta es “de culto”. No sabes lo que dices. ¿Jorge Corleone? ¿El Corleone Soul System? Eso sí que es música “de culto”: subterránea hasta decir basta, errática, obsesiva, descuidada, de baja fidelidad, para mover los pies, para cantar al final de las noches eufóricas y para llorar en las tristes. No tiene muchos seguidores, por supuesto, pero para qué. Que ellos sigan escuchando a los Strokes, qué más da. Calidad, no cantidad.

Hasta hoy el Corleone Soul System está estacionado, aunque con el motor encendido. Jorge Corleone está inmerso en un proyecto más folk, más rock and roll, y sale a escena como Albert Neri. Ya escribió sus primeras obras maestras bajo ese nombre: Tan Lliure y Ja ets aquí, ahora en catalán y en un plan más desafiante que nunca. Este tipo no se detiene. Ojalá no lo hiciese nunca.

C/S.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s