Discos que importan: George Harrison, All Things Must Pass.

Publicado originalmente el 27 de agosto de 2010.

Hay días grises para todos. Cuando hay ciclos que se cumplen y terminan, siempre queda un poco de dolor. Si son buenos y ricos, es por la tristeza del final. Si son malos, es por las cicatrices que dejan. Todas las cosas deben pasar.

Sé que esta columna es sobre música, no sobre mi vida. A quién le importa. Esta columna trata sobre los discos que, semana a semana, me obsesionan y me dicen cosas. Sobre músicas  que, posiblemente, hay que revisitar sólo por curiosidad. De obsesiones. Y mis obsesiones son los sonidos. La música, en específico. Algo sin lo que la vida no tendría, para mí, el sentido que sí tiene.

Los últimos días han sido de fines de ciclos. De pérdidas. De mirar atrás y echar de menos con ganas. De dar rewind a una cinta de más de una década para repasar cosas que agradezco que hayan pasado pero que ahora que han terminado, duelen. Los últimos días he tenido qué cuidarme de la oscuridad y decirme que todas las cosas deben pasar…

El disco de hoy (uno triple y una indiscutible obra maestra) es, definitivamente, un disco vital y que, inevitablemente, ha girado en la tornamesa y ha sonado en la cabeza, reverberante. Hablo de All Things Must Pass (1971) de George Harrison. Es un disco que, en toda su brillantez, es sobre dolores profundos, experiencias traumáticas y días grises. O de lo que le sigue, que tiene qué ser luminoso, por fuerza. El beatle callado entendía de eso. Tras la vorágine de los Fabs (como él llamaba, con no poco sarcasmo, a los Beatles), era difícil mantener la cordura. El rompimiento fue difícil. La nostalgia, inevitable. La ira, gigantesca. El resentimiento, corrosivo. El recapitular, terrible. Y el dejar todo atrás, un alivio. Llega un momento en la vida en que, tras el vértigo del momento, en que no se puede pensar más que en lo que se está haciendo, inmerso en el tren supersónico de lo cotidiano, uno se detiene –porque se llegó al final, porque alguien entró en pánico y jaló el freno de emergencia– y se ve obligado a ver hacia atrás. A pensar. Horrible verbo.

Imagino a George escribiendo All Things Must Pass, canción, que luego se convirtió en un monstruo de álbum. Sólo un tipo que lo ha visto todo, pero que tiene aún los pies en la tierra, puede escribir algo así. Es la perfecta combinación de desolación y esperanza. Porque, espero, la oscuridad sólo dura lo que dura la noche y la luz sabe perfectamente a qué hora del día llegar. Porque ninguna de las cosas de la vida pueden durar. Vienen, van. Todas las cosas deben pasar…

Lo imagino paseando por los jardines de su finca, Friar Park, en Hanley-on-Thames, encantado por esos gnomos de piedra que estaban por todas partes. Lo imagino preguntándose en qué estaría pensando Sir Frankie Crisp –eminente abogado y microscopista– previo habitante de la propiedad, cuyas fiestas rayaban en lo obsceno, pero cuya devoción para con su jardín era la de una febril enamorada medieval. Lo imagino con un nudo en la garganta, repasando su vida desde aquel autobús escolar en Liverpool, pasando por el brutal Hamburgo que lo hizo todo un hombre; puedo verlo siendo el centro del mundo, recorriendo el mundo. Y también puedo verlo intentando descifrar en qué momento la lió, en qué parte fue que todo se fue al carajo y por qué. Cuando todas las cosas se acabaron. Cuando vio que sus amigos se iban, que sus contemporáneos morían, que su vida iba a ser distinta y todo lo demás iba a ser sólo una memoria. Sé que en algún momento de sus torturadas reflexiones –la vida, la religión, la gente– la oscuridad se abalanzó sobre George y él la ahuyentó con una canción. Beware of Darkness se decía. Cuidado. Detrás de esas puertas cerradas, estaban sus más temidos demonios. ¿Habría qué soltarlos? ¿Habría qué poner doble candado? Había qué hacer música. Creo que por eso George no era tan prolífico: el tenía qué sangrar la canción para luego escribirla. Y, entonces, la revelación: que el dolor tiene qué servir para algo. Que mejor dar un paso adelante, cuidar el jardín e ir hacia la Próxima Cosa Grande. La que sea.

Sólo un sujeto con una sensibilidad de poeta y un par de cojones bien puestos podría escribir What Is Life, otra de esas perfectas canciones en que George queda en los huesos porque se dejó la piel. If Not For You, original de Bob Dylan, es como para ponerse a llorar de devastadora y hermosa. Y sólo a alguien tan fervientemente espiritual le daría lo mismo plagiar a las Chiffons para su genial My Sweet Lord. Pero no todo es solemnidad. Porque es un disco de curar dolores, del que ya vio las cosas pasar y las cuenta desde la sabia distancia. Sin separarse, por supuesto, de sí mismo ni de lo ya vivido. Harrison se da tiempo para jam sessions con sus amigos, a quienes junta para que entren en su álbum, no importa si es de tres discos. La cosa daba para exigir a la compañía disquera que los venda a precio de uno.

¿Qué habrá pensado Phil Spector, con gafas oscuras tras la consola, de la vulneración tan elegante de un artista? Tal vez él sólo quería adornarlas con paredes de sonido. Pero él también entendía más de una cosa…

Perdí un amigo esta semana. Pero All Things Must Pass. Y qué bueno que he vivido todo eso que sucedió. No cambiaría nada. De algo hay que aferrarse y tengo la música. Y gente genial alrededor. Una puesta de sol no dura toda la tarde. Pero tampoco siempre será así de gris. All things must pass away. None of life’s strings can last. Así que no queda más. Ya estamos aquí. Y nos toca pasar a nosotros. Hagámoslo bien. A mí, me importa, me importó siempre y me importará. Gracias por los años. Gracias por acompañarme cuando nadie lo hacía. Aunque parece que no, sé que me entendías a la perfección. ¡Y parecías tan insignificante!

Porque, sí, qué es la vida sin esto. ¿No, Sr. Harrison? Sigo cuidándome de la oscuridad. I must be on my way.

C/S.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s