Phonogram: esplendor británico.

Publicado originalmente el 16 de julio de 2010.

Cómics. Tebeos. Historietas: una forma gigantesca e ignorada de arte, hecha a un lado por las instituciones culturales y rebajada, desde su surgimiento, a categoría de entretenimiento desechable por sectores ignorantes, los mismos de siempre.

Un documental de culto, Comic Book Confidential (1988) de Ron Mann, se centra en esta censura y en cómo ciertas personas no sólo rechazaban sino vilipendiaban a los cómics argumentando que eran violentos, o que pervertían a los niños (quienes, pobres, siempre la llevan) porque sus mentes no distinguían entre realidad y exagerada y espantosa ficción a colores. Peor: el cómic es un medio fácilmente distribuible, relativamente barato y a Los De Arriba les da miedo. Siempre ha sido así. El cómic es un gran arte democrático, subversivo y, además de todo, estéticamente impecable. Narrativa, imágenes, colores: tal vez todos deberíamos leer más cómics.

El imaginario popular, y esto no logro entenderlo, tiene en la cabeza la idea de que los cómics son sobre superhéroes y temas similares. Error gigante y recurrente. Montones de autores nos han mostrado, desde siempre, que no es así. De Charles M. Schulz y su Charlie Brown al genio Harvey Pekar (tristemente fallecido esta misma semana, 13 de julio) y su American Splendor hay un mundo de historietas sensacionales y temas, tantos como da la vida. Hay la sordidez de Robert Crumb, la maniaco-depresiva cotidianeidad de Ivan Brunetti y la agudeza histórica de Art Spiegelman. En México tenemos montones de comiqueros y moneros sensacionales, talentosos y sin pelos en la lengua (¿en la pluma?) La música, claro, también ha contado excelentes historias en el cómic, tanto underground como mainstream, en fanzines, publicaciones independientes o sindicadas.

Una de ellas es la serie Phonogram, creada por los británicos Kieron Gillen (texto) y Jamie McKelvie (monos.) Di con ella gracias a un amigo, evidentemente anglófilo como un servidor, y resultó una sorpresa también como musicómano. El primer volumen, Rue Britannia, comenzó a publicarse en entregas en agosto de 2006 y consistió de seis capítulos seis, publicados independientemente y recopilados más tarde en un solo libro. Es, a la vez, historieta, periodismo musical y recuento autobiográfico, no exento de violenta nostalgia, sobre una época específica de la historia musical/social de Inglaterra: el Britpop de finales de los 80 e inicios de los 90. La edad del Pop.

Phonogram: Rue Britannia es a la vez un furioso y exultante recuerdo de juventud de alguien que la vivió con locura y una reflexión sobre las verdaderas causas y consecuencias del Britpop, todo a través de las acciones y palabras de David Kohl, una especie de mago urbanita (un phonomancer) cuyo medio es la música. Siguiendo los pasos de la desaparecida diosa Britannia, una elegante modette, encarnación de la pop aesthetic, Kohl se encuentra con varios personajes del presente y del pasado, con otros místicos (los hay: otros phonomancers, nostálgicos retromancers y uno que otro farsante, como siempre) y con su propia historia y la de la vorágine Britpop: ¿era realmente la tirada vivir por siempre o se trató de sólo veinte mil personas en un campo en Knebworth? ¿Usábamos las mismas ropas porque nos sentíamos igual o fue todo una mala broma que todos seguimos y nos dimos cuenta muy tarde? ¿Fue realmente un punto álgido, un invento o una jugarreta que se salió de control?

La historia es más que buena, excelentemente llevada mediante sensacionales secuencias gráficas. Hay quien pueda decir que el estar tan llena de referencias de época y chistes para iniciados es una debilidad, pero a mí me parece al contrario: estos sujetos saben de lo que están hablando. Hay varios personajes memorables, además de Kohl: el extrañísimo Indie Dave, una especie de Gollum obsesionado con Madchester y la C-86; Beth, la chica desdeñada en el pasado, destrozada por los caprichos del Britpop, que ha decidió que prefería vivir como debe y no como quiere; Emily Aster, compañera de andanza de Kohl, sapiencia musical y vital, aunque no la mejor consejera; o ese dandy fantasmal que, parece, sobrevivió a Brighton en 64, a Londres en 77 y a Manchester en 89 y aún así sigue buscando La Respuesta.

A todo esto, hay no sólo referencias textuales a la música de la que se refiere, sino visuales. Muchas cubiertas de discos icónicas se recrean siempre con coherencia a la historia. Durante las seis entregas los personajes escupen nombres y más nombres, títulos de canciones y opiniones. Desde lo más obvio (Pulp, Blur, Manic Street Preachers, Suede) hasta lo relativamente oscuro (Kenickie, The Auteurs, Bis, Black Grape) y lo injustamente olvidado por una gran mayoría (Elastica, Cast, Ash, Catatonia), Rue Britannia es una excelente enciclopedia de referencia con glosario incluido en la edición recopilada y publicada por Image Comics, ISBN 1-582406-94-4.

Phonogram es un tebeo excesivamente lleno de iconografía pop que debe leerse con devoción. Como todo exceso, puede resultar irritante y chocante o bien una joya que no puede dejar de mirarse. Musicómanos, a por él. En 2009 se publicó un segundo volumen, también en entregas, titulado The Singles Club. Siete episodios, cada uno basado en una canción de éxito de The Pipettes, CSS, The Knife, Robyn, The Long Blondes, Camera Obscura y TV On The Radio, que habrá qué revisar. ¿Alguna vez ha cambiado tu vida una canción? ¿Te preguntaste cómo? Si es el caso, hay que leer Phonogram.

Addendum: Sirva este texto como homenaje a Harvey Pekar (1939-2010), quien falleció esta semana. Un revolucionario de los cómics y de la vida misma, a pesar de que nunca supo dibujar: sus guiones para su serie American Splendor (que fueron dibujados por, entre otros, Robert Crumb) son pura literatura. Amante del jazz y agitador de oficio, Pekar era un maldito genio. Le vamos a extrañar.

C/S.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s