Discos que importan: The Advisory Circle, Mind How You Go.

Publicado originalmente el 25 de junio de 2010.

La propaganda gubernamental es todo un arte. Con montones de ejemplos cotidianos que van, en camino pavimentado y sin frenos ni escalas, de lo desopilante a lo ridículo, de lo cutre al genio puro, tendríamos para ilustrar el punto. Sin embargo, viajemos en el DeLorean al Reino Unido en los años 70. Con el auge de la televisión a color y la proliferación de cajas catódicas, llegaron también los PIFs, es decir, los anuncios del servicio público (Public Service Announcements, en inglés.) Eran una especie de infomercial, aunque con temas de interés nacional: seguridad ciudadana, civismo, ecología, prevención del crimen y hasta temas educativos y morales. Muchos little brits aprendieron que hay que detenerse ante la luz ámbar del semáforo, que usar el cinturón de seguridad puede ser útil en un choque o qué hacer ante un ataque nuclear gracias a los PIFs.

Como toda buena propaganda, su impacto tenía que ser gigante. Las cuidadas producciones presentaban dramas como el niño que muere por una descarga en una planta eléctrica por recoger un frisbee que había volado para mostrar a la infancia brit los peligros de la imprudencia. Chocantes como eran, son parte de la cultura. Aquí en México también tuvimos nuestra ración de anuncios de servicio público.

Jon Brooks, músico majara y eminencia electrónica (al carajo, diyéis de caricatura) tiene, tal vez, una de las aficiones más peculiares del mundo: es un gran fanático de los PIFs vintage. Sobre todo, por supuesto, de su inquietante música, una cruza entre lo aparentemente clínico y desangelado de la música de librería, samplers de banco de sonidos y electrónica de avanzada. “Muy funcional, pero muy experimental.” Ritual, incluso.

Brooks, fundador del sello discográfico Ghost Box, es un sujeto que ha entendido la magia (¿accidental?) de esta música de sintetizadores análogos, ingenuos loops y baja fidelidad. Ghost Box, nombre inspirado en las cajas para evocar y comunicarse con espíritus muy célebres en el XIX, es un sello dedicado a esta música inquietante, pero que resulta casi folklórica: la banda sonora de las tardes de los niños que no podían evitar toparse con los PIFs en los cortes comerciales de los dibujos animados; la banda sonora, también, del ama de casa aburrida cuya compañía era la tele; el sonido del deber ser. Resulta casi paranoico.

The Advisory Circle es el proyecto musical más notable de Brooks, con música electrónica clínica, práctica, pero filosófica. Enmarcada por más de uno bajo el término hauntology (cuando llegue el Fin de la Sociedad, se verá porque ésta se buscará a sí en su cultura pasada, consumiendo su pasado y por tanto consumiéndose a sí misma), no es una escucha fácil, sino un gusto adquirido. Pero al final esos son los mejores o perdurables (el jazz, el alcohol, ciertos sabores, ¿no es cierto?) De entre todos los proyectos que graban para Ghost Box, es posiblemente el mejor.

El sonido de The Advisory Circle es pastiche, pero también creación. Es homenaje, pero burla implacable. Es nostalgia, pero también advertencia. Sin más voces que samplers de algunos PIFs, repleta de loops sintetizados y ruiditos retrofuturistas, Brooks ha llevado más allá de lo puramente intelectual una idea musical y estética anteriormente planteada por grupos de ruido o de electrónica experimental (¿Boards of Canada, alguien?): The Advisory Circle es un proyecto sumamente emocional, visceral, pues se aborda desde las intenciones populares/propagandísticas de los creadores de los PIFs y sus bandas sonoras, y no tanto desde la perspectiva de academicismo ceja alzada.

Hasta ahora dos discos, Mind How You Go (un favorito que originalmente salió en CD de 3 pulgadas y en vinilo) y Other Channels han sido lanzados por The Advisory Circle en Ghost Box. Vale la pena acercarse. Lo que en un principio puede parecer a cualquiera de a pie un desconcertante, irritante y obsoleto ruido, rápidamente puede ser, para el oído atento, una música recurrente para cualquier situación. De nuevo, el punto de Brooks está probado: gran parte del éxito de la propaganda estaba en esta música tan aparentemente clínica, tan definitivamente cautivante. ¿Quién diría que la library music no podía ser pop music? En cierto modo, es La Pop Music. Porque, de un modo u otro, fue (¿es?) masiva a más no poder.

Mind how you go. O The Advisory Circle atrapará a quien se deje. Y no es fácil escapar.

C/S.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s